¿Qué mantenimiento posterior es el adecuado a un aumento de muslos?

El mantenimiento posterior al aumento de muslos debe realizarse de manera cuidadosa. A continuación te presentamos algunos consejos que te ayudarán a que la recuperación de tu operación sea rápida y con resultados óptimos. Una vez que cuentas con tu nuevo implante de muslos, lo importante es obedecer las recomendaciones médicas de manera meticulosa y sobre todo las que atañen a la reincorporación del movimiento en esa zona.

Recomendaciones posteriores

Generalmente los pacientes pueden levantarse y caminar al día siguiente de la cirugía. Lo recomendable es que sea en forma lenta y paulatina; evitar el esfuerzo es lo mejor en ese estado.

Te recomendamos no apoyar la parte posterior de la pierna al menos durante las primeras 72 horas y mantener las piernas en reposo, inclinadas en 45 grados, durante las primeras 72 horas. Debes usar una prenda de compresión que solo puedes quitarte al lavarte y cambiarte vendas. Continúa así durante dos o tres semanas después de la operación.

Al mes los moretones y la hinchazón deberán haber disminuido; es el momento de comenzar a hacer ejercicio con la idea de acelerar el proceso de recuperación. En seis u ocho semanas debes ser capaz de reanudar una rutina de ejercicios normal y, si todo va bien, puedes incluso cargar objetos de más de cinco kilos. El proceso de recuperación total puede tardar entre 6 y 12 meses.

El ejercicio es indispensable

Cuando el movimiento se ha restablecido, hay que tomar en cuenta que incidir en el área de los muslos mediante ejercicio no es un proceso que se refleje al instante. Lo recomendable es entrenar la parte inferior del cuerpo por lo menos tres veces por semana y los cambios comenzarán a manifestarse apenas en cuatro o seis semanas después de haber iniciado.

 

El ejercicio es indispensable

 

1. Debes hacer sentadillas. Estas te ayudarán a ejercitar varios músculos además de los cuádriceps (parte frontal de las piernas), tales como los aductores (parte posterior de las piernas), la parte baja de la espalda, las pantorrillas, los abdominales y espinales. Las sentadillas ayudan también a aumentar la flexibilidad de tu cadera y estimulan el sistema cardiovascular.

2. Estocadas. Ayudan a trabajar varias articulaciones, como la cadera, los tobillos y las rodillas que intervienen para mantener una posición erguida. Trabajan los músculos del tren inferior (glúteos, abductores, cuádriceps y gemelos), así como lumbares y abdominales.

3. Pasos muertos con las piernas rígidas. Párate con tus pies separados y alineados con tus hombros. El equipo con pesas que vas a usar debe estar situado frente a ti. Levanta varias ocasiones las pesas del piso.

4. Subir escaleras. Este ejercicio ayuda a tonificar los muslos y las pantorrillas.

5. Prensas de piernas. Estos aparatos te permiten ajustar la cantidad de peso que usarás. Por lo tanto puedes aumentarlo a medida que los músculos del muslo se hacen más fuertes.

 

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Por último, recuerda mantener una alimentación sana

Debes buscar una nutrición adecuada, rica en proteínas, ya que ayudan a reconstruir el músculo y eliminar la grasa. Lo que debes evitar es el exceso de hidratos de carbono (pastas, arroz, etcétera), los que producen tejido adiposo en esa zona de manera desordenada. Evítalos por completo, o en su defecto, elimínalos.

En ese sentido se recomienda que por la mañana te alimentes con frutas (uvas, kiwi, piña, ciruelas, sandía)  por la mañana, verduras (apio, brócoli y alcachofas) por la noche y tratar de aumentar el consumo de pescado y disminuir el de carne de res, cerdo y pollo. A esto debes  añadir el tomar al menos dos litros de agua por día.

 

 

2019-07-31T20:57:20+00:00 julio 25th, 2019|

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