Al tratarse de uno de los procedimientos más demandados dentro de la medicina estética, la rinoplastia se trata de una intervención quirúrgica que podría considerarse “de rutina”, y es llevada a cabo únicamente por cirujanos plásticos especialistas en el tema. La cirugía de nariz es, pues, un tema sobre el cual muchos indagan en búsqueda de información suficiente para poder proceder con total tranquilidad, y una de las preguntas más populares consiste en el periodo que toma la recuperación posterior a la cirugía.
Ahora bien, para comprender de base los cuidados y el tiempo que toma la recuperación primero debemos saber de qué se trata una rinoplastia puntualmente.
Se conoce como rinoplastia al procedimiento estético que consiste en modificar o reconstruir la estructura nasal con fines estéticos y/o funcionales. Con esto se indica que para poder llevar a cabo una cirugía de nariz es necesario realizar una serie de incisiones, además del moldeamiento o extracción de tejidos como hueso, piel, músculo, grasa o cartílago para obtener los resultados deseados.
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Del mismo modo que cualquier otra cirugía, la rinoplastia también requiere de un tiempo prudencial de recuperación de los tejidos para que éstos retomen una apariencia natural y para que el paciente pueda llevar a cabo todas sus actividades cotidianas con total normalidad.
A grandes rasgos la recuperación postoperatorio de la cirugía de nariz puede tomar alrededor de un mes, donde en las primeras semanas se reduce la inflamación nasal y facial, al igual que empiezan a desaparecer los hematomas debajo de los ojos y alrededor de la nariz. No obstante, los efectos pueden llegar a durar poco más de un semestre, e incluso ha habido casos particulares donde los resultados de la rinoplastia son visibles hasta después del primer año.
Pero más allá del conocimiento básico que pueden brindarnos la lógica y las conversaciones de pasillo, es fundamental estar bien documentados sobre el pre y el post de una rinoplastia con antelación. Lo más recomendable es asistir a consultas con médicos expertos capaces de darle luces sobre el tema de la cirugía de nariz, con lo que puede prepararse para ésta y, asimismo, planear los cuidados necesarios para el periodo de recuperación.
Entonces, durante las primeras 24 horas posteriores a la operación, el paciente va a experimentar dolor y malestar intenso en la zona tratada, al igual que es probable que sienta dolores de cabeza. Se recomienda que permanezca en reposo y con la cabeza levantada durante aquel periodo.
No debe alarmarse por la acentuación de los moretones o de la inflamación, pues es completamente natural que esto suceda entre los 2 o 4 primeros días luego de la rinoplastia. En todo caso usted puede colocar suavemente compresas frías para mitigarlo, y pasadas las dos primeras semanas se podrá retirar el yeso que recubre la estructura luego de la cirugía de nariz, siempre y cuando se mantengan los cuidados pertinentes para evitar un retroceso en la recuperación.
Sepa, además, que puede haber una inflamación residual que persista hasta por tres meses, pero que – agradablemente – será perceptible para el paciente y para el cirujano.
Si la rutina cotidiana del paciente no involucra actividades de choque o invasivas para la nariz (deporte, levantamiento de elementos pesados, viajar en avión, utilizar anteojos, etc.), es bastante factible que retome su funcionamiento natural luego de una semana después de la rinoplastia. Pero con el objetivo de garantizar una recuperación correcta y pronta, es recomendable evitar cualquier movimiento o ejercicio que ponga en riesgo la integridad de la zona tratada.
Recuerde que…
Para que el proceso de recuperación de la cirugía de nariz tome un periodo más corto, es recomendable colocar compresas frías cubiertas en tela sobre la zona afectada para reducir las marcas de hematomas e hinchazones.
A lo largo de la primera semana – especialmente las primeras 24 horas – se recomienda dormir con la cabeza levantada para evitar la pérdida excesiva de sangre. Asimismo, evite bajar demasiado la cabeza, pues ello también puede desatar una pérdida de sangre, así como el aumento de la inflamación.
Habrá un taponamiento nasal el cual es completamente normal, y para no echar a perder la rinoplastia se recomienda no sonarse, pues esa es una presión que puede afectar la cicatrización, así como los tejidos que se encuentran aún inestables.
No realice actividades que puedan llevar a su cuerpo a tener vibraciones fuertes como trotar o correr. También evite realizar ejercicios que le obliguen a realizar demasiada fuerza como levantamiento de pesas o de muebles. No participe en actividades de choque donde su nariz pueda verse comprometida, pues todo esto no solo puede causarle dolor o inflamación sino un retroceso o pérdida de todo lo que se ha obtenido con la cirugía de nariz.
Si usted sigue concienzudamente las indicaciones del cirujano, al cabo de poco tiempo estará gozando de una apariencia renovada. Así que si desea ahondar en la información sobre la rinoplastia, póngase en contacto con un experto que pueda resolver todas sus inquietudes, así como acompañarlo a lo largo de todo su proceso en la cirugía de nariz.






